¿No te parece absurdo sufrir en el presente por algo que ocurrió en el pasado? Fuera lo que fuera que ocurriera ya pasó y no se puede cambiar.
Sea algo que te hicieron o algo que hiciste, ya está hecho, dicho y no hay manera de volver atrás. ¿Para qué seguir con ese martirio?
Al permitir que tu mente vague continuamente entre pensamientos sobre lo que pasó, creas resentimiento, culpa, miedos. Cuando te sientes presa del pasado y no dejas de pensar en ello es muy difícil que la mente se concentre la curación. Necesitas tiempo para disolver los miedos.
Porque esos fantasmas del pasado solo traen miedos que te corroen el alma y te impiden seguir con tu vida de manera sana y con disfrute.







