Cómo crear la mentalidad adecuada para manejar tu dinero con sabiduría

Durante todo este mes de marzo hemos estado aprendiendo sobre algunos aspectos para salir del agobio financiero. Llevarlo a lo práctica, como ya sabes, es fundamental para realmente experimentarlo y disfrutar de sus beneficios.
Un paso clave para conseguirlo  es moldear tu mentalidad de manera que sea tu mejor apoyo, que tu mente sea tu amiga y tus pensamientos apoyen tu deseo.
Todo comienza por una basa teórica pero sin acción esa teoría no vale de nada. Por lo tanto ¿cómo puedes crear la mentalidad adecuada para, sabiendo lo que ya estudiaste en los artículos anteriores,  apoyar tu práctica?
Para ello comienza haciéndote unas cuantas preguntas para traer a la luz, a tu conciencia, lo que ahora mismo crees y sientes sobre el dinero, sobre cómo generarlo, sobre tu capacidad para manejarlo… Una vez te haces consciente de esto, estás en el momento justo para comenzar a cambiarlo.
Si tienes integrado que el dinero es malo, que solo trae desgracias, que hace a las personas avariciosas. Si tienes integrado que tú no sabes manejar ni pequeñas ni grandes cantidades de dinero. Si tienes integrado que nunca llegas a fin de mes, si tienes integrado que no te mereces tener dinero, etc. Difícilmente podrás alcanzar la libertad financiera.
¡Y qué tranquilidad da tener libertad financiera!
Tú lo mereces, tu vida lo merece. Entonces, dedícate solo una hora, sin prisas… toma tu cuaderno y bolígrafo:
¿Qué creo sobre el dinero?
¿Cómo he  manejado el dinero hasta hoy?
¿Siento que tengo capacidad para manejarlo de otra manera?
¿Me siento una persona abundante?
¿Me siento una persona que merece todo lo mejor?
Anota tus respuestas, no te sientas mal si estas no son como tú piensas que deberían ser. Hasta ahora lo has hecho lo mejor que podías y sabías, hoy se abre ante ti la posibilidad de cambiar y mejorar.
La mentalidad correcta o más adecuada es la que te ayuda, a que te apoya en tu empeño de sentirte una persona satisfecha con su economía. Por eso es necesario que indagues y bucees en tu interior para averiguar en qué punto estás ahora.
La cuestión no es sentirte culpable o miserable, es el momento de que trates con amabilidad y cariño para poder comenzar a dar el giro.
A ver, si descubres que tu creencia es que no te importa nada el dinero porque este solo trae desgracias, harás lo que sea para que el dinero se escurra entre tus dedos, ¡harás lo que sea para no tenerlo! Aunque superficialmente pienses que sí quieres tenerlo.
Ahí se está creando una vibración caótica que solo te mantiene en un círculo cerrado del que no puedes salir. Es necesario salir de esa contaminación. Hay que hacer un trabajo interior.
¿Cuáles son las claves para manejar tu dinero con sabiduría?
Una vez te has dado cuenta de cuáles son tus sentimientos y creencias con respecto al dinero, tienes que comenzar a trabajarlas, es decir si te has dado cuenta de que piensas que es malo tener dinero porque eso hace que te conviertas en una persona avariciosa y mezquina ¿cómo conseguirás aumentar tu economía? ¡Será una lucha dolorosa y pesada!
¿Cómo cambiarás esa creencia?
Comienza poniendo nuevos pensamientos en tu mente, utiliza las afirmaciones positivas. Recuerda que una idea negativa también es una afirmación.
En vez de pensar que el dinero  es malo, cambia a: el dinero es bueno porque me permite vivir con dignidad.
En vez de pensar que el dinero te convierte en una persona avariciosa, cambia a: tener dinero me da la oportunidad de compartir con los demás.
Si piensas que no te mereces tener dinero, cambia a: soy una persona que merece todo lo bueno, incluso dinero para vivir cómodamente y seguir prosperando.
Este es un trabajo que requiere toda tu honestidad, es un trabajo de ti para ti, es un trabajo que te hará relacionarte contigo mismo de una manera diferente, más beneficiosa y productiva.
Estarás actuando desde el amor y no desde el miedo.
Tenemos dos claves importantes: darte cuenta y tomar acción para cambiar los sentimientos e ideas que no te apoyen e impulsen.
Herramientas: escribir tus respuestas, afirmar y visualizar.
Esto requiere de un fuerte compromiso para ponerte a ello, disciplina y paciencia. Lo que tienes arraigado de años atrás no podrás cambiarlo en 6 días.
Trabaja con fuerza, con mucho ánimo. ¿Y si lo haces durante todo un año?
No tengas miedo a falla, vuelve a comenzar y persiste.

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