Entrevista a María Teresa Alonso Pérez-Tinao

Para mí es un verdadero honor presentaros hoy a Doña María Teresa Alonso Pérez-Tinao.

Ella es Licenciada en Filosofía y Letras por la Universidad de
Sevilla. Es una mujer con gran vocación y ama su profesión. Nos da respuestas muy interesantes.

Tiene una vasta experiencia como docente, como asesora en formación del profesorado y además es empresaria, tiene su propia academia de inglés “Los Geranios”donde también imparte clases de español para extranjeros.

Actualmente es la Directora General del centro concertado “Santa Joaquina de Vedruna” en Sevilla.

 

Hola María Teresa, cuéntanos sobre tu trayectoria en la enseñanza.

Comencé muy joven, pues acabé la carrera en 1975 y ese mismo año empecé como profesora-ayudante, antes se llamaba profesor no numerario, de la Facultad de Filosofía y Letras de Sevilla, dando clases de Antropología Filosófica. En ese momento tenía 22 años recién cumplidos y mis alumnos eran solo cuatro años menores que yo.

Yo estaba muy verde, pero tenía muchas ganas de aprender y mucha ilusión, estuve allí dos años que fueron estupendos para mí.

Después trabajé en el King College de Madrid, colegio internacional, fue una experiencia pedagógica muy interesante porque me crucé de lleno con un sistema educativo diferente como es el británico que me hizo plantearme muchas cuestiones sobre nuestro sistema.

Más tarde fundé, con mi marido, la academia de inglés “Los Geranios” que inauguramos en Dos Hermanas – Sevilla, la cual todavía hoy sigue adelante y contamos con un total de 350 alumnos aprendiendo idiomas.

Mi experiencia en la academia ha sido muy interesante, creo que es donde más he aprendido durante toda mi trayectoria profesional porque he investigado mucho sobre como se aprenden otros idiomas, como funciona el cerebro para ello. Lamentablemente en España, aprender idiomas es una asignatura pendiente. Todo el mundo ha estudiado inglés pero nadie habla inglés. Nosotros ponemos énfasis en lanzar al alumno a hablar.

Luego fui directora de un centro privado internacional, que pasó a ser español y de estar en situación precaria a punto de cerrar, comenzó a funcionar muy bien. Ahora y desde el año 2000 dirijo el centro “Santa Joaquina de Vedruna”

Simultáneamente he mantenido una tarea con la Universidad con programas para los estudiantes norteamericanos, dedicándome a la formación del profesorado, investigando mucho para que los profesores mantengan de buenas guías para afrontar los cambios y mejorar.

Actualmente colaboro con la Universidad de La Rioja, como asesora, ellos están creando programas para el
aprendizaje de idiomas y yo asesoro al equipo de profesores encargado de crear dichos programas.

TODO POR AMOR, NADA POR FUERZA, es el lema de tu centro. Una buena frase para motivar al profesorado. ¿Cómo de importante crees tú que es el que la docente intensifique y mejore su contentamiento interior y tener una vida más plena para así poder transmitir al alumnado?

Es imprescindible, para cualquier persona, tenga la profesión que tenga, si su espíritu está bien todo va a ir bien. Pero si te dedicas a la enseñanza es sencillamente imprescindible. No debes dedicarte a la enseñanza si emocional y psicológicamente no te cuidas permanentemente, pues la vida nos da problemas y obstáculos que superar y hay que tener un permanente cuidado.

Nadie deja su vida privada a las puertas del trabajo, es posible que no hables de ella, que nadie sepa lo que te pasa, de si te estás separando de tu pareja o tienes problemas económicos, pero está en ti y eso se refleja en tus clases, en la manera de relacionarte con los niños, por tanto es fundamental cuidarse.

El día que estoy de mal humor mis niños me lo notan en seguida, aunque yo haga un esfuerzo, ellos son como espectadores que aguantan mucho, aguantan rollos, clases mal preparadas, sin decir nada en la mayoría de los casos pero podemos estar seguras de que se dan cuenta de todo.

Es una pena perder la oportunidad de sacar lo mejor de ellos. A veces estamos vacías o no tenemos tantas posibilidades, entonces damos menos, cuando estamos más conscientes damos más. Pues la enseñanza no es una cuestión de te voy a explicar cosas, es más una cuestión de te voy a acompañar creciendo, para
eso tenemos que tener una serie de capacidades que a veces se nos va, la capacidad de la paciencia, de la confianza en ti misma.

Si no cultivas la paciencia, la confianza en ti misma, la alegría y un montón de cualidades más necesarias para un buen fluir en tus clases, indiscutiblemente los alumnos pierden.

¿Impartes alguna asignatura actualmente?

Ahora estoy tan liada con mis tareas de Directora General que solo imparto un taller de Lengua, al que yo llamo mi “tallercito”, y para mí es perfecto porque no tengo que dar notas, no tiene un contenido específico y tengo libertad total, lo que hago es desarrollar la capacidad de expresión oral y escrita de los niños, en español. Es un taller que a mí me gusta mucho, es diferente a cualquier clase normal, no es lo habitual. Esto es lo que doy este año.

En años anteriores he dado Educación para la Ciudadanía, Filosofía, Lengua, Historia, Inglés…

¿Cómo ves el sistema educativo actual?

Yo creo que la enseñanza actual en España, está marcada porque está escolarizado todo el mundo, y eso es una maravilla y la escuela es completamente inclusiva, inclusiva significa que está todo el mundo dentro, los que pueden, los que no pueden, los que tienen dinero, los que no tienen dinero.

Claro, esto es más complicado que antes, pues antes, los que pueden si son malos estudiantes el padre los llevaban a trabajar y la escuela se iba quitando la cantidad de niños que en ese sistema educativo no funcionaban. Cuando la gente dice “es que antes funcionaba mejor”, no, antes funcionaban los supervivientes del sistema.

Ahora el sistema es mucho más amplio más generoso con respecto a toda la sociedad pero tiene que tener cuidado porque está siendo a costa de otras cosas. Creo que ahora hay un planteamiento bueno, la ley es una ley que dice que hay que desarrollar competencias y competencias significa hacer a la gente
competente para ser capaz de hacer.

Pero claro la ley no está bien hecha, la ley dice eso pero por otro lado hay que seguir evaluando por asignaturas, el aprendizaje está fragmentado, ahora matemáticas, ahora lengua, y el aprendizaje por competencias es holístico es todo a la vez, para eso no estamos preparados, ni el sistema.

Cuando tu no evalúas realmente, cuando tu finalmente lo que evalúas son asignaturas el cambio no se produce, yo prefiero ver lo positivo, creo que los profesores que quieren seguir avanzando pueden dar ese cambio, no les ayuda el entorno, el sistema, pero tienen una meta que es bien bonita y que no depende
de los cambios políticos ni de que esté un partido u otro, no depende de eso.

Depende de un ideario europeo que es más estable y de una cantidad nueva de conocimientos y descubrimientos que ya se conocen, de lo que antes se pensaba que era la inteligencia, ahora eso ha cambiado, ahora mismo por ejemplo las ideas de Howard Gardner sobre que nosotros tenemos inteligencias múltiples y que por lo menos tenemos ocho.

No podemos decir que porque un niño que va mal en el colegio no es inteligente, a lo mejor hay un niño que tiene una inteligencia intrapersonal o interpersonal fabulosa pero a lo mejor se enfrenta a las matemáticas y es un fracaso o se enfrenta a la lengua y es otro fracaso.

El sistema educativo tiene que darse cuenta de que los niños entran en la escuela sin ninguna marca o un sello de fracaso y sale muchas veces con un sello de fracaso. Esa responsabilidad es muy grande.

Tú que cuentas con mucha experiencia, ¿qué aconsejarías a las mujeres docentes?

Yo aconsejaría simplemente una actitud abierta al cambio y un deseo enorme de seguir aprendiendo permanentemente. Si ellas creen en la enseñanza, si la enseñanza para ellas es que las personas pueden aprender, creer que ellas mismas son capaces de seguir aprendiendo toda la vida.

Si piensan, ohh yo ya sé, yo soy la maestra, ya estás bloqueada. La gente que sigue aprendiendo va bien, no se tiene que preocupar de más.

¿Cuál es la mejor manera de relacionarse con el alumno?

La mejor manera es pensando claramente que quien tienes delante son personas en igual dignidad que tú,  que esas personas necesitan crecer, independizarse de ti y ser capaces de andar sin ti.

Hay que hacer un cambio, nosotros normalmente hemos tenido una mentalidad de dar: yo te  doy este conocimiento, te meto esto en la cabeza, en fin X. Y educar viene de “educare “que significa sacar, no meter, y para sacar hay que dejar que el alumno sea más autónomo que el alumno se cuestione, que el alumno busque, no le puedes dar todas las soluciones, le tienes que preparar para lo desconocido.

Ese es el gran cambio, nosotros no sabemos lo que los niños van a necesitar, por lo tanto prepararlos para lo desconocido para ti y para ellos, es solo prepararlos en capacidades.

La relación con el alumno no tiene que ser la de un controlador, que sabe exactamente lo que tienen que saber los niños, no, es la de un impulsor, facilitador, la de acompañamiento, propulsar, abrir ideas, y por supuesto motivar, sin motivación no hay nada. Creer en ellos, creer es posible un cambio siempre, no fichar a los niños; a este ya lo he calado, ni nada de eso.

Llegar a la persona, a mí no me interesa nada que  memoricen algo, pero sí me interesa mucho que  recuerden cosas, recordar está unido al corazón, ahí está la raíz de esa palabra, lo que pasa por el corazón se recuerda. Entonces el alumno que vive las cosas, que las trabaja, que se cuestiona con ellas, seguramente va a recordar eso muchísimo mejor, que lo que memorizó un día determinado para un examen determinado.

¿Algo que te gustaría añadir?

La profesión de la enseñanza, un maestro, una maestra, un profesor o profesora, tiene la oportunidad de tener un trabajo impresionante y todo lo que no sea vocacional, no dándose cuenta de que tiene algo especial con ese trabajo, es una pena simplemente no sé calificarlo de otra forma.

La gente que trabaja en esto porque tiene que tener un trabajo, porque tiene que ganar dinero pues es una pena que esté en la enseñanza. Los niños necesitan gente que quieran entregar la persona, quiera transmitir, pasar el testigo de ser humano, entonces se tiene que entregar. No es tanto enseñar contenidos como estar ahí. La enseñanza siempre que sea así va a ir bien.

2 comentarios sobre “Entrevista a María Teresa Alonso Pérez-Tinao

  1. Maria dice:

    Estoy de acuerdo, y también pienso que de modo general, lo que pasa no ya por el corazón, sino por una característica del alumno, que puede ser su paciencia, tenacidad, orden, alegría …. normalmente potencia su esfuerzo y se fija.
    Gracias.

  2. mercedes dice:

    Así es Maria, tener esos detalles en cuenta es fundamental para atraer al alumno, que muestre interés, también es una manera de apoyar tu trabajo para obtener los mejores resultados!

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